Los parques empresariales de la EdC, laboratorios de una nueva economía

Los parques empresariales de la EdC, laboratorios de una nueva economía

Intervención de Luigino Bruni

Polo Giosi Guella (Abrigada, PT), 6 de noviembre de 2010

101106_Polo_Giosi_03_ridRegresemos a 1991, cuando Chiara Lubich tuvo la intuición de la EdC. Hay que decir, antes que nada, que lo que escandalizó a Chiara no fue la pobreza, sino el contraste entre los rascacielos de la Avenida Paulista y la “corona de espinas” de barracas que vio alrededor de la misma, al aterrizar en Sao Paulo. La pobreza por sí misma no es un escándalo, porque es una condición endémica de la humanidad, desde la prehistoria hasta nuestros días. Lo escandaloso es una sociedad que, a pesar de tener los medios para construir rascacielos, deja que los niños mueran de hambre. Allí Chiara, sintiendo la urgencia de hacer algo, no lanzó una acción social en la ciudad y en las favelas de Sao Paulo, como podría parecer lógico, sino que propuso el nacimiento, en el campo, junto a la ciudadela, un parque de empresas que produjeran beneficios para compartirlos. ¿Por qué el Polo tiene que estar al lado de una ciudadela y no en cualquier otro lugar?

Porque la intuición de Chiara no se refería únicamente a la pobreza. Ella intuyó que para cambiar esta situación había que cambiar las ciudades, las empresas, el capitalismo y la cultura. Las ciudadelas son lugares en los que el amor recíproco vivido hace que se desarrolle una cultura de la fraternidad. Así pues, son también lugares donde la cultura económica puede cambiar y donde se puede dar testimonio de que es posible hacer economía de una forma distinta.

Cuando surge un parque empresarial, lo hace con esta vocación de ser “laboratorio de una nueva economía”. Depende de cada uno de nosotros el momento en que eso se haga realidad. ¿Por qué creemos que este gran reto de la EdC puede hacerse realidad? Porque, como en todos los carismas, existen personas que tienen la vocación de la EdC, que han recibido una llamada directa y personal de Dios. En el mundo y también aquí, en Portugal, la EdC se desarrolla porque hay gente así, con vocación, que sigue adelante a veces incluso sola.

Cuando regresaron los primeros descubridores de América, trajeron consigo semillas de tomate, maíz y patatas, desconocidas en Europa. Dijeron a los campesinos: plantadlas y darán buenos frutos. Los campesinos se fiaron, plantaron aquellas semillas y esperaron a que crecieran esas plantas de las que no conocían sus frutos. De la misma manera,  cuando nace un parque empresarial, se planta una semilla de algo que sabemos que es bueno, pero no conocemos sus frutos. Pero como nos fiamos de quien nos lo ha confiado, cuidamos con amor esa semilla porque sabemos que dará fruto y será un fruto que llevará el ADN del paraíso. Esto es fe, creer en la semilla que se nos confía sabiendo que dará buen fruto. A lo largo de la historia de la humanidad, en los momentos de crisis económica, Dios ha mandado a la tierra carismas. Los carismas son un “ya” que indica un “todavía no”. También el Polo es un “ya” que indica un “todavía no”. Esta es una gran responsabilidad y hay que estar a la altura de ella.

Hay dos aspectos especialmente importantes para un parque empresarial incipiente, desde el punto de vista de su vocación. El primero es recordar siempre que lo específico del carisma de Chiara es la Unidad. En esto hay que ser perfectos, porque si en un Polo no hay unidad, no funciona nada, se pierde la luz del carisma. El segundo aspecto importante para el Polo Giosi es su vocación de convertirse en un nudo de la red de la economía social y civil de Portugal. La vocación del Polo no acaba “haciendo unidad” en su seno, sino que debe trabajar para hacer unidad con los demás. Normalmente todos los carismas se bastan a sí mismos, por lo que no es muy natural juntarse, trabajar con otros. El nuestro, en cambio, es el carisma de la Unidad, por lo que es algo específicamente nuestro ayudar a los demás a hacer unidad. Debemos concebir el Polo Giosi como un lugar en el que, dentro de algunos años (no demasiados), se invite a todas las demás realidades de la economía social y civil de Portugal a conocerse, en el que se realicen congresos y se construya una red.

Por eso, aunque los demás no lo sepan, hoy es fiesta no solo para nosotros, sino para todas las realidades de la economía civil de Portugal. Termino con un proverbio africano que me gusta mucho: “para que pueda crecer un niño, es necesario un poblado entero”. El Polo Giosi es como este niño. Para que pueda crecer bien es necesario que todos sientan como suyo este “niño” que se llama Polo Giosi.

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