Las deudas del Estado hacia las empresas

Finalmente fue aprobado el pago de las deudas que el gobierno y las autoridades locales tienen con las empresas. Pero, ¿cómo se procederá? Una profundización

 de Alberto Ferrucci

 publicado en Città Nuova.it el 11-04-2013

operai in fabbrica2 ridLa deuda del Estado no está representada solo por sus títulos, sino también por las deudas que sus ministerios, administraciones locales y empresas que prestan los servicios públicos deben pagar a sus proveedores.

Deudas, estas últimas, incrementadas enormemente en los años de los así dichos cortes lineares del gasto público: en aquellos años, para hacer “socialmente más aceptable” los cortes impuestos, las regiones, las provincias y municipios, en lugar de reducir los gastos y siendo obligados al respeto de las reglas de los presupuestos públicos, se endeudaron con hipotecas, o cayeron en las trampas de los milagrosos derivados financieros, o redujeron los pagos a las empresas a las cuales habían confiado los servicios, sin preocuparse suficientemente si ellos lograsen operar con aquellas entradas menores.

 Estas empresas, sobretodo de los sectores sanitarios y de transportes, siendo comúnmente sociedades accionarias, aprovecharon de su mayor libertad administrativa para gastar más de lo permitido, financiándose a través del aplazamiento del pago a sus proveedores: éstos, si no habían ya quebrado por falta de liquidez, ven ahora seriamente en riesgo sus puestos de trabajo.

Estamos en una emergencia, en Italia parece que se sepa reaccionar solo en esta condición, y el gobierno resolvió, con la aprobación de Bruselas, reducir en 40 miles millones de euros en dos años este enorme diferencial de deuda, emitiendo una mayor cantidad de títulos públicos, después de haberse asegurado que la Banca Europa esté lista para adquirir los títulos emitidos que resultasen no vendidos, y permitiendo a las regiones recaudar recursos a través del Fondo de depósitos y préstamos.

El tesoro hubiese podido emitir más títulos el verano pasado, cuando el mercado se había vuelto favorable porque fue tranquilizado por el gobierno de Monti: no lo hizo para contener el costo total de los intereses de sus títulos y por tanto lograr más fácilmente la meta de un presupuesto equilibrado.

Por la misma razón el Estado no ha emitido ni siquiera títulos suficientes para transferir a las regiones los recursos que tenía previsto en el presupuesto, obligando así a éstas a retardar sus pagos, presumiendo que los intereses de mora de sus deudas no pagadas no serían contabilizados en el presupuesto del año.

Subterfugios que se conocen del gobierno greco: que existan sombras sobre el verdadero monto de esta deuda lo demuestra el hecho de que meses atrás se hablaba de 70 miles de millones, al final de 2012 la Banca de Italia la contabilizaba en 90, mientras que últimamente se dice que son 120 miles de millones de euros.

Los funcionarios europeos que nos respiran el cuello vacilantes de cancelar el procedimiento de infracción comunitaria que se había abierto en nuestra contra durante el gobierno de Berlusconi, quizás no ven todo gracias a la distracción de los artificios contables de nuestros administradores: quien sabe si todos los compromisos económicos de las administraciones fueron realmente registrados, si todos los presupuestos de las empresas públicas exponen sus verdaderos déficits, y si todos estos fueron asumidos por el Estado.

Se teme descubrir alguna nueva vorágine como aquella del “Monte dei Paschi” de Siena: deudas de las cuales se deberá, por fuerza, hacerse cargo; quien sabe si existirá realmente la “basura debajo la alfombra”, que Bersani en campaña electoral, sintiéndose ya primer ministro, anticipaba poder serlo, a pesar de las palabras tranquilizadores de Monti.

Ahora esperamos que brevemente los reembolsos puedan llegar a quien los espera a veces con angustia: la primera cuota debería ser la de los reembolsos de IVA que no deberían requerir de prácticas administrativas, como también los pagos de la provisión de materiales y servicios ya aprobados, efectuados y documentados.

En el decreto ley se puede descubrir una ulterior manzana envenenada por las regiones: 26 de los 40 miles de millones para los reembolsos se podrán obtener accediendo a una hipoteca de treinta años en el Fondo de depósitos y préstamos, sujeto a intereses: por lo tanto serán las regiones y no solo el Estado a sostener el costo, un modo para obligar a las regiones en el futuro a cortar realmente sus costos, sin esperar como en el pasado coberturas de amnistía, sino también un recurso para contener el costo de los intereses sobre el presupuesto estatal.

Sin embargo, se debería introducir una medida, valida también para las empresas públicas no sujetas a las reglas de presupuesto estatal: hacer responsables personalmente a los administradores del monto de gastos avalados más allá de los confines de las entradas autorizadas del ente. Tocándoles automáticamente en el bolsillo, se haría pensar dos veces antes de adoptar artificios contables para vulnerar los presupuestos: el recorte de gastos irracionales vendría así rápidamente en evidencia y se podría revisarlos caso por caso, se contendría así el gasto público y se recuperarían recursos necesarios para propósitos más productivos, capaces de desencadenar desarrollo y nuevo trabajo.

Siguenos en:

Memoria Edc 2018

Memoria Edc 2018

La economía del dar

La economía del dar

Chiara Lubich

«A diferencia de la economía consumista, que se basa en la cultura del tener, la economía de comunión es la economía del dar...

Humor con Formy

Humor con Formy

¿Conoces a Formy, la mascota de la EdC?

Saber más...

El dado de la empresa

El dado de la empresa

La nueva revolución para la pequeña empresa.
¡Costrúyelo! ¡Léelo! ¡Vívelo! ¡Compártelo! ¡Experiméntalo!

El dado de la empresa también en español Descarga la App para Android

¿Quién está conectado?

Hay 875 invitados y ningún miembro en línea

© 2008 - 2019 Economia di Comunione (EdC) - Movimento dei Focolari
creative commons Questo/a opera è pubblicato sotto una Licenza Creative Commons . Progetto grafico: Marco Riccardi - info@marcoriccardi.it

Please publish modules in offcanvas position.

Este sitio utiliza cookies técnicas, también de terceros, para permitir la exploración segura y eficiente de las páginas. Cerrando este banner, o continuando con la navegación, acepta nuestra modalidad para el uso de las cookies. En la página de la información extendida se encuentran especificadas las formas para negar la instalación de cualquier cookie.