buenas prácticas

Empresarios por una Economía de Comunión

Una propuesta a la sociedad civil en medio de la crisis. No sólo para empresarios.

por Giustino Di Domenico

publicado en Città Nuova N.20/2012  el 25/10/2012  

Imprenditori_AIPEC_ridMás de uno se acordará del debate televisivo de hace unos años entre Cesare Romiti y unos cuantos empresarios europeos de la Economía de Comunión (EdC). El entonces máximo representante del capitalismo italiano no entendía el sentido de la propuesta de compartir los beneficios de la empresa, dado que toda obligación social estaría cumplida mediante el pago de los impuestos.

Pasa el tiempo y la explosión de la peor crisis económica de la posguerra y la creciente desigualdad impuesta por las deslocalizaciones y la especulación financiera no parecen erosionar al sistema económico dominante marcado por el “dogma del beneficio”, como lo llama Luigino Bruni, que no prevé la redistribución de la riqueza entre todos los sujetos que la han producido.

Parece una historia acabada. A los utópicos que buscan economías alternativas se les reservan sectores marginales. Sin embargo, la necesidad y la experiencia de una economía civil (la del “nosotros”, la que no se encierra en lo “particular” sino que atiende a la “felicidad pública”) son palpables viajando a lo largo y ancho de Italia. Existe todo un entramado de realidades atraídas por otro recorrido, entrelazado de vínculos sociales y de gratuidad, que responde a la historia mas auténtica del país y a una condición humana digna de ser vivida.

Por eso, en un momento en el que el dinero es escaso, en medio de una tempestad que aconsejaría no exponerse para tratar de sobrevivir, existe un grupo de personas que, a finales de 2012, se lanza a constituir una Asociación de empresarios italianos por una Economía de Comunión (AIPEC). Para formar parte de ella no es necesario ser “focolarinos” ni creyentes, ni exhibir otros títulos, sino únicamente compartir los principios del código ético que es parte integrante de los estatutos. No es, ni tampoco lo pretende, la asociación que reúne a todas las empresas vinculadas al proyecto de la EdC y tampoco excluye la pertenencia a otras asociaciones. Como les gusta precisar en su presentación, «no se dirigen solo a las empresas que ya son de la EdC, sino también y sobre todo a todas las empresas y sujetos que quieran encaminarse en esa dirección» para ayudarles «a crecer, a desarrollarse en la cultura del dar, favoreciendo también el surgimiento de nuevas ideas y oportunidades».

La inscripción puede realizarse en cualquier momento, pero aquellos que lo hagan antes del 15 de noviembre serán socios fundadores y tendrán120923_Bertola_Bruni derecho a nombrar la Junta Directiva. Sin cooptación ni nombramientos desde arriba. Un sujeto autónomo de la sociedad civil italiana que se mantendrá con las cuotas de sus asociados y responderá solo por ellos.

Veintiún años de historia de la EdC han marcado las vicisitudes de muchas de las personas que se han asociado inmediatamente con todo el bagaje de riquezas, sufrimientos e incomprensiones inevitables para quienes se entregan sin reservas. Sobre todo de quienes no buscan un mundo futuro perfecto, sino que miden el ideal con las facturas vencidas, la gestión del dinero y las nóminas de los trabajadores que son parte central de la empresa. No se arriesga tanto por una cosa simplemente decorativa.

La intuición de la EdC propuesta por Chiara Lubich en 1991, en Brasil, surgió ante el grito de los pobres, ante la realidad de las favelas que rodeaba como una corona de espinas la ciudad de los ricos rascacielos. Una realidad que ha suscitado en la historia distintas respuestas. También el uso de la fuerza contra un orden social violento e inhumano.

Llama la atención la naturalidad con la cual los promotores de la AIPEC se declaran convencidos de que «solo mediante una revolución cultural será posible salir de esta crisis económica y de valores y reequilibrar la distribución de la riqueza». Hay que hablar con Livio Bertola, punto de referencia reconocido de este comité promotor, para quedar completamente desarmados. En Internet pueden verse vídeos de alguna de sus intervenciones. Propietario de una sociedad especializada en trabajos de cromado, con una trayectoria industrial que comienza en Cuneo en 1946, es el típico empresario acostumbrado a hacer bien su trabajo sin aparentar. Así pues, si habla es por el deber de dar su testimonio y se ve que no recita un papel aprendido.

Cada uno de los promotores de la AIPEC tiene una historia original que contar. Expresan con los hechos su disconformidad con la idea reductiva del mercado formado por muchos individuos en competencia perenne entre ellos. Por eso han decidido tomar la iniciativa, exponiéndose a las previsibles críticas de incoherencia y arriesgándose a suscitar expectativas difíciles de mantener. Se ve que debe merecer la pena.

Las personas que deseen asociarse o simplemente pedir más información, pueden enviar un email a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Siguenos en:

Memoria Edc 2018

Memoria Edc 2018

La economía del dar

La economía del dar

Chiara Lubich

«A diferencia de la economía consumista, que se basa en la cultura del tener, la economía de comunión es la economía del dar...

Humor con Formy

Humor con Formy

¿Conoces a Formy, la mascota de la EdC?

Saber más...

El dado de la empresa

El dado de la empresa

La nueva revolución para la pequeña empresa.
¡Costrúyelo! ¡Léelo! ¡Vívelo! ¡Compártelo! ¡Experiméntalo!

El dado de la empresa también en español Descarga la App para Android

¿Quién está conectado?

Hay 1049 invitados y ningún miembro en línea

© 2008 - 2019 Economia di Comunione (EdC) - Movimento dei Focolari
creative commons Questo/a opera è pubblicato sotto una Licenza Creative Commons . Progetto grafico: Marco Riccardi - info@marcoriccardi.it

Please publish modules in offcanvas position.

Este sitio utiliza cookies técnicas, también de terceros, para permitir la exploración segura y eficiente de las páginas. Cerrando este banner, o continuando con la navegación, acepta nuestra modalidad para el uso de las cookies. En la página de la información extendida se encuentran especificadas las formas para negar la instalación de cualquier cookie.